En España, la Ley de Extranjería y su reglamento contempla varios tipos de arraigo como vías excepcionales para la regularización de personas extranjeras en situación irregular. Los principales tipos de arraigo en España son: social, sociolaboral, socioformativo, segunda oportunidad y familiar. El arraigo social se concede a extranjeros que puedan demostrar una permanencia continuada en España durante al menos dos años, la existencia de vínculos familiares con residencia legal, una integración social acreditada mediante un informe de esfuerzo. El arraigo sociolaboral se otorga a quienes obtengan una oferta empleo con mínimo 20 horas semanales, el arraigo de segunda oportunidad para quienes hayan perdido su residencia legal en los dos años anteriores a la solicitud y el arraigo familiar está destinado a padres de menores españoles o a hijos de padres españoles de origen. Cada uno de estos procedimientos busca facilitar la integración y regularización de las personas extranjeras en el país, siempre y cuando se cumplan los requisitos establecidos por la normativa vigente.

